Desarrollar la Administración del Tiempo, requiere de gran sabiduría de Dios. El tiempo se escurre entre las manos….

Es increíble cómo sin prisa y sin pausa avanzan las agujas del reloj y es desesperante ver que aunque hayamos avanzado (mucho, en el mejor de los casos), aún queda bastante pendiente por hacer.

Una aspecto central para desarrollar esta habilidad es priorizar las actividades, entendiendo cuál es la contribución de éstas a los objetivos planteados para la propia vida y para la organización. Se hacen tareas que no son importantes, y se postergan otras muy necesarias, porque éstas últimas suelen llevar mayor esfuerzo, mayor análisis, mayor concentración.

Colosenses 4:5:

“Andad sabiamente para con los de afuera, aprovechando bien el tiempo”.

Otro tema vital es equilibrar la productividad profesional con el descanso y el disfrute del tiempo libre. Administrar el Tiempo, se torna más relevante cuando tenemos familia que atender. Los afectos requieren del tiempo para compartir o se diluyen con el paso del tiempo. Por tanto, sería interesante encontrar la fórmula para duplicar la productividad y el tiempo libre para estar con El Señor y con los afectos. Para quien dirige una empresa o un equipo de trabajo, esto parece imposible…

En el Ministerio Empresarial Cristiano podemos compartir técnicas efectivas para lograrlo, todo alineado a los objetivos establecidos en la planificación estratégica anual, siguiendo lineamientos cristianos que abren posibilidades tan maravillosas como impensadas.

Eclesiastés 3:1:

“Todo tiene su tiempo y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”.