Entrenamiento en Ventas

El Entrenamiento en Ventas podemos esquematizarlo en 3 etapas de logro tales como Desarrollar Competencias para Vender, Incrementar los Niveles de Ventas y Dirigir Equipos de Venta.

En otros tiempos, la mayor parte de las personas se dedican a vender sin capacitación o bien con una muy básica enfocada en el producto o servicio.

Sin embargo, con el paso del tiempo ha ido creciendo la hiper competitividad empresarial y hoy día, el entrenamiento en ventas es una herramienta vital para el desarrollo personal y para el crecimiento de la empresa propia o ajena. Ya nos encontramos con verdaderos profesionales de la venta, que cuentan, además, con conocimientos de Marketing, Publicidad, Comunicaciones Integradas, entre otros.

En función de este proceso creciente de profesionalización de las ventas, distintos desafíos se presentan en las varias etapas que componen el circuito de venta. A mayor preparación y aplicación de conocimientos específicos en la gestión diaria, mejores y mayores serán los resultados de corto, mediano y largo plazo.

Asimismo, es oportuno destacar que dicha preparación personal, individual, redunda en beneficio de las personas que nos rodean, facilitando la formación de equipos de trabajo de alto rendimiento. Recordemos siempre que somos la media de las 5 personas con las que solemos estar. Nuestro Dios trino es el primero…

Salmos 90:12 RV1960

“Enséñanos a contar de tal modo nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría”.

En el Ministerio Empresarial Cristiano ayudamos a personas y empresas a entrenarse para incrementar sus resultados, instalando nuevos saberes que se transformarán en hábitos para la efectividad, para sí mismos y para sus equipos de trabajo, sean familiares o no.

Algunos puntos centrales que sugerimos revisar son el manejo de agenda, siendo una técnica importante el poder organizarse y mantenerse en esa organización, no cediendo ante la habitual postergación de lo importante para atender las urgencias.

Por experiencia propia, y de tantas personas que me consultan, la administración del tiempo y de la energía son recursos preciados e irremplazables; son claves de la productividad.

Sabemos que nos dirige la oración permanente al Señor. Él es el Único que puede hacer más con menos, todo con nada, mucho con poco, razón por la que la relación con EL es nuestra guía para aprovechar los recursos que nos da cada día.

Efesios 5:15 RV1990

“Mirad pues con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios,

aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.

Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la Voluntad de Dios”.